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La importancia de tomar una siesta de vez en cuando


La palabra siesta nos es muy familiar a todos y normalmente, es sinónimo de holgazanería. Sin embargo, hoy en día resulta más evidente el hecho de que este acto oculta bastantes beneficios para el organismo y tiene una repercusión bastante positiva en la productividad de las personas. En caso de que no estes al tanto de estos aspectos, no tienes más que quedarte con nosotros para descubrir, porque te conviene dormir la siesta de vez en cuando.

siesta

Hoy en día, es más sencillo que las actividades que llevamos a cabo en el trabajo o en la escuela, nos conduzcan a estados de ansiedad o de estrés. La presión de tener que cumplir con demasiadas responsabilidades, puede agobiarnos hasta tal punto, que síntomas como la fatiga no tardarán en hacerse presentes.

Es aquí donde la siesta entra en escena como el mejor remedio para recuperar energías y volver llenos de vitalidad, a terminar con el resto de la jornada. Dentro de los beneficios más grandes que nos puede reportar, se encuentran los siguientes:

  • Le otorga un descanso al organismo, que le permite al sistema nervioso recuperarse para afrontar con mayor disposición las tareas pendientes.
  • Tiene un efecto reparador sobre los músculos doloridos. Una espalda y un cuello afectados por horas constantes frente a la computadora, pueden encontrar su alivio con tan solo unos minutos de sueño.
  • Relaja el corazón disminuyendo las posibilidades de una alteración cardíaca. El exceso de trabajo y preocupaciones, pueden conducirte a complicaciones de este tipo si no tienes cuidado.
  • Te ayuda a mantener a raya los ataques de ansiedad, que surgen como consecuencia de encontrarte al límite de una situación cuyo control no has podido ejercer.
  • Resulta también un buen descanso para la vista, que en caso de las labores de oficina, puede encontrarse fatigada después de cierto plazo de exposición a la pantalla de la computadora.

Como ya habrás podido notar, una buena siesta puede resultar mucho más ventajosa de lo que pensabas, en lugar de significar simplemente que eres algo flojo.

Y es que nadie puede negar que a veces, tomar una es necesaria si se quiere terminar con los deberes de manera adecuada.

No obstante, siempre es recomendable que las siestas no tengan más de media hora de duración o de lo contrario, pasan a perjudicar nuestra capacidad de concentración. Esto se debe a que cuando se duerme más de lo necesario, el cuerpo presenta mayor dificultad para incorporarse a su rutina habitual.

Algunas consecuencias negativas (aunque no graves), que pueden surgir cuando se sobrepasa el lapso de tiempo indicado, son las siguientes:

  • Fatiga en exceso.
  • Sueño inducido.
  • Mala coordinación motriz momentánea.

Un truco bastante útil cuando deseas que tus siestas duren lo estrictamente recomendado, es programar pequeñas alarmas con ayuda de un reloj portátil o del celular. Simplemente debes preveer un tiempo que tengas libre, cerrar los ojos y relajarte. A continuación, lo único que restará será dormir profundamente hasta escuchar el sonido proveniente de la alarma, lo cual te indicará que es hora de levantarse.

Hacer esto además de ayudarte a administrar tu tiempo, es un gran apoyo para que no tengas descuidos que te hagan perder minutos valiosos o te retrasen en tus quehaceres.

Tomar una siesta diaria no es una mala idea, aunque lo cierto es que esta acción deberías practicarla no bien sientas que tienes la necesidad y por supuesto, cuidando no hacerlo más de una o dos veces por día. Recuerda que cuando se abusa de este hábito, te puede ser más difícil conciliar el sueño por las noches.

De modo que ahora sabes cuando, como y que tan recomendable es dormir por un momento.


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