¿Por qué no debemos dormir con el cabello mojado?

Si hay algo que nuestras madres y  abuelas siempre nos han recomendado es que no es bueno ir a la cama con el pelo mojado o húmedo, debido a que podríamos pescar un resfriado o una neumonía. ¿Era esto del todo cierto? La verdad es que no, aunque sin embargo, irte a dormir inmediatamente después de haber tomado un baño y sin secarte el cabello adecuadamente, podría resultar ser una mala decisión de todas maneras. ¿Por qué? Esa es la respuesta que queremos brindarte el día de hoy, con otro interesante artículo de Dormiteca. ¿Nos acompañas a descubrirlo?

En primer lugar, es necesario considerar que la húmedad retenida por demasiado tiempo en el pelo puede llegar a inflamar el cuero cabelludo, provocando una sensación molesta de picazón. Esto también ocasiona un daño para tu melena, ya que la porosidad de la superficie capilar también se ve incrementada. Es por eso que tampoco es aconsejable permanecer demasiado tiempo con una toalla alrededor de la cabeza o gorros que retengan la humedad. En este caso, la almohada y las sábanas (si acostumbras taparte hasta la cara), provocarían el mismo efecto.

Pelo mojado

Por otro lado, resulta necesario señalar que la evaporación del agua durante la noche tiene de formar nudos que por la mañana, te serán muy difíciles de desenredar. Esto a la larga te puedo hacer perder más cabello y de paso, estresarte demasiado si no soportas amanecer con un pelo que es imposible de peinar (¡y seguro que así es, por supuesto!).

De modo que ahora sabes porque deberías secarte los cabellos antes de ir a acostarte. Hacerlo con secadora frecuentemente tampoco es algo muy bueno, por lo que debes frotarlo suavemente con la toalla y utilizar un peine de puntas abiertas para desenredarlos. Posteriormente, cepíllalos para terminar de reducir cualquier rastro de líquido y preparáte para tener dulces sueños.

Tip para cabello mojado que tiende a encresparse: si al utilizar una toalla notas que tu pelo pierde definición y se encrespa, te recomendamos que guardes tus sábanas o camisetas de algodón lisas viejas, ya que tratan el pelo con mucha mayor delicadeza, absorben mayor cantidad de agua apretando que una toalla convencional y se seca mucho antes. Si la sábana resulta incómoda por el tamaño no importa, córtala en varios trozos más pequeños y disfruta de varias toallas low-cost. También ahorrarás en el lavado, ya que ocupan mucho menos espacio dentro de una lavadora que una toalla convencional. Otra opción si no tienes sábanas de sobra: pásate a las toallas de microfibra.